Fráncfort del Meno ha presentado uno de los conceptos hoteleros más innovadores de Europa: el hotel b’mine Frankfurt Airport. Sus exclusivas habitaciones CarLoft permiten a los huéspedes entrar en un ascensor especial y aparcar el vehículo directamente en el balcón. El resultado es una combinación de comodidad, espectáculo y practicidad — un concepto que ya ha atraído la atención mundial.
Cómo funciona el CarLoft
Después de registrarse, los huéspedes entran en el CarLift, un ascensor que transporta tanto el coche como al conductor. En menos de un minuto, el vehículo llega a la CarLoggia, una terraza privada frente a la habitación. En lugar de dejar el coche en un garaje lejano, los huéspedes lo tienen justo frente a sus puertas correderas.
Cada CarLoggia está equipada con un punto de recarga para vehículos eléctricos, lo que hace que el concepto sea especialmente atractivo para los conductores de EV. Varios puntos de recarga adicionales también están disponibles en el garaje subterráneo.
Precios y servicios
El hotel ofrece 241 habitaciones, de las cuales 40 son CarLofts. Las habitaciones estándar suelen tener precios más bajos, mientras que los CarLofts se comercializan como categoría premium. Medios de viajes han informado de tarifas de alrededor de 250 € por noche para los CarLofts, aunque los precios varían según la temporada y la disponibilidad. El desayuno cuesta 28 € por persona. Los huéspedes de habitaciones estándar pagan 25 € por noche por el aparcamiento subterráneo, mientras que los residentes de CarLoft aparcan directamente en su balcón sin coste adicional.
En la planta 12, el restaurante y bar THE ROOF ofrece vistas panorámicas de las pistas del aeropuerto. Una planta de conferencias en la planta 11 incluso puede acoger vehículos o grandes exposiciones que se suben mediante el CarLift — una característica que distingue al hotel en el mercado de eventos.
Para quién es
El concepto CarLoft atrae a una amplia variedad de huéspedes.
«Estamos haciendo que estos momentos exclusivos sean accesibles y visibles para nuestros huéspedes», afirma Matthias Beinlich, CEO de b’mine hotels.
Los viajeros de negocios valoran la seguridad y la rapidez, mientras que los turistas suelen reservar simplemente por la experiencia inolvidable.
Más que un truco
Los observadores del sector han elogiado la idea como elegante y práctica. Las reseñas de los medios destacan que, por unos 250 € la noche, el CarLoft resulta sorprendentemente asequible para un concepto tan orientado al diseño. Más allá del espectáculo, ofrece una auténtica comodidad para quienes quieren tener su coche siempre cerca.
Conclusión
En el b’mine Frankfurt, el coche se convierte en parte de la estancia. Ya sea por negocios, placer o curiosidad, el CarLoft brinda a los huéspedes una experiencia privada, segura e inolvidable. Con tarifas desde unos 250 €, redefine lo que puede ser un hotel de aeropuerto.

